LUÍS ESTRELLA. Había prometido esta segunda parte, aunque los acontecimientos políticos me indicaban que debía esperar para hacerlo, por lo que creo que ahora es el momento oportuno para concluir el artículo. Como señalaba en la primera parte que al sobrepasar los 45 años de vida política activa, con breves pausas, es necesario comenzar a pensar en el retiro. Cuando hablo de retiro no me refiero a un abandono total de esta actividad que tanto me apasiona, sino el de no asumir un papel protagónico, relevante y de primer orden. Siempre seguiré en la política aunque con otro rol menos activo, quizás como consultor, asesor, escribiendo artículos de opinión o hasta participando en algún programa radial o televisivo. Cuando hablo de retiro tampoco lo hago con ningún resquicio de frustración, amargura, arrepentimiento ni nada parecido. Entiendo que llegado el momento hay que darle paso a las nuevas generaciones, a los jóvenes que van al mundo político llenos de vig...
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